Xiaomi, el fabricante chino que crece como la espuma, se ha cansado de las exigencias de las grandes cadenas de tiendas en España que piden más márgenes por vender sus teléfonos. La multinacional china de telefonía atraviesa en España unos momentos complicados con las grandes cadenas de tiendas que se quejan del poco margen que dejan sus teléfonos. La venta de un teléfono de 200 euros de Xiami supone para Media Markt, Fnac, Worten, Phone House, Alcampo, Carrefour o El Corte Inglés un ingreso de menos de 20 euros, una cantidad de las cadenas consideran insuficiente para cubrir los costes operativos. Las crecientes exigencias de las grandes tiendas en España al fabricante chino han servido para que Xiaomi realizase importantes campañas de márketing en algunas cadenas. Esta inversión suponía una compensación a sus márgenes ajustadísimos. Pero la multinacional china ha decidido cambiar de estrategia. Ahora quiere depender menos de las cadenas de distribución españolas que, a la vista de los directivos chinos, no dejan de quejarse y exigir cada vez más, según han explicado a Economía Digital fuentes cercanas al fabricante.

Xiaomi se cansa de las exigencias de las grandes tiendas que piden más márgenes y prepara un plan para depender menos de los distribuidores españoles

Xiaomi, el fabricante chino que crece como la espuma, se ha cansado de las exigencias de las grandes cadenas de tiendas en España que piden más márgenes por vender sus teléfonos.

La multinacional china de telefonía atraviesa en España unos momentos complicados con las grandes cadenas de tiendas que se quejan del poco margen que dejan sus teléfonos.

La venta de un teléfono de 200 euros de Xiami supone para Media Markt, Fnac, Worten, Phone House, Alcampo, Carrefour o El Corte Inglés un ingreso de menos de 20 euros, una cantidad de las cadenas consideran insuficiente para cubrir los costes operativos.

Las crecientes exigencias de las grandes tiendas en España al fabricante chino han servido para que Xiaomi realizase importantes campañas de márketing en algunas cadenas. Esta inversión suponía una compensación a sus márgenes ajustadísimos.

Pero la multinacional china ha decidido cambiar de estrategia. Ahora quiere depender menos de las cadenas de distribución españolas que, a la vista de los directivos chinos, no dejan de quejarse y exigir cada vez más, según han explicado a Economía Digital fuentes cercanas al fabricante.

1 mes ago

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *