Xiaomi Mi 8 Lite

Los terminales de firma “tradicional” suelen apostar por procesadores propios bastante inferiores a lo que vemos en Xiaomi. En caso de ofrecer este procesador, el precio se dispara. Nokia, por ejemplo, ofrece su Nokia 7.1 con un Snapdragon 636 por más de 300 euros, Samsung ofrece el A9 con el 660 por 600 euros, y Oppo ídem con su R15 Pro. Las comparativas son odiosas, pero necesarias a la hora de elegir un teléfono para recomendar.

No deja de sorprenderme que Xiaomi sea capaz de ofrecer esta experiencia de usuario por poco más de 200 euros, un precio que deja al resto de rivales fuera de la competencia. El Mi 8 Lite es capaz de mover juegos pesados como PUBG Mobile en gráficos medios sin ningún problema, y en ningún momento hemos sufrido lags o ralentizaciones. Un rendimiento un paso por encima de lo que se le pide a esta gama.